
Estaba en décimo grado... Me la ví con Gabo que estaba alfabetizando en ese entonces por allá... Me la ví como muchas otras, "La Langosta Azul", "El Pez que Fuma", "La Tinta Roja"... Que ahora que lo pienso bien, no significaron tanto como "Kalibre 35"...
Quizás porque "Kalibre 35" sea el reflejo de nuestra "frustración colombiana"... De nuestra lucha constante por querer salir del barro... "Todo por amor" como dice Andrés (Robinson Díaz), agonizando al final... Cuando el fin no justifica los medios... Los malos medios necesarios para desarrollar la mínima de chispa creativa: Una película. No la ambición por un "momento estelar de la humanidad"... Es verse enfrentado al paso de los días, al miedo, al fracaso, a la muerte... "Todo por amor"... Porque sólo el amor, el "amor sufrído" trae consigo la creación artística enfrentada al dolor que genera la producción de una película en la industria del cine Colombiano... Nace la idea criminal: "Robémonos un banco", como la única alternativa para romper el principio y hacer lo malo por lo bueno... La única alternativa que nos deja Colombia para reclamar lo nuestro, lo que nos pertenece, para recobrar nuestra identidad... Es hurtar, sobornar, engañar y matar... Puros verbos compuestos, todos negativos... "Todo por amor"... Porque hacer una película de verdad en Colombia como lo demuestra "Kalibre 35" es "to make the love"... En su connotación de "make", de fabricar...
Qué tiene que envidiarle "Kalibre 35" al cine Europeo?- Me preguntan.
Ni mierda! todos lo hacen por amor- yo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario