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Comenzaré diciendo que tengo nombre de niño, (o ultimamente de peluquería) quizás porque soy el menor de mi familia y papá me confesó a la final que optó por ese nombre gracias al Apóstol Santiago "EL Menor". La edad? No me importa, ya que me tomé muy enserio eso de que "el tiempo no pasa sino que somos nosotros los que pasamos en el tiempo" lo que quiere decir que sino hay tiempo, no hay años ni demás y... no hay edad. Me gusta leer, unas veces buenos libros otras no, me gusta escribir, unas veces bien, otras no tanto. En fín ... sólo tengo la certeza de que la escritura empezó en mi vida, primero por burla y segundo por un mero instinto. Aunque la verdad, hubiera preferido seguir con lo primero. No es que crea que haya errado mi destino, no, aún guardo las esperanzas de volverlo a hacer. No quiero seguir hablando porque, (como se darán cuenta) no se qué es pero siempre quiero acabar... Además estoy convencido de que las cosas hablan en realidad por uno mismo, y yo soy experto en dejar que eso pase para en ocasiones evitar decir algo.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Irse quedando





















"Quédate conmigo y crearemos una banda de jazz"

Después de ver por tres veces, (dos cosecutivas) "Lost in translation" (2003) de Sofia Coppola. Creo que no quisiera saber más de Tokio sino por ésta película. Es decir, nose nada de Tokio y lo que sé, es gracias a ésta. No quisiera perderme, así, en un lugar como Tokio. Aunque con Scarlett Johansson, queda como difícil, no?

Me gusta ésta trama porque, verán... Y tal vez sólo sean apreciaciones mías, Sofia Coppola nos muestra aquí, como "perderse" no implíca sólo perderse en un lugar y ya... En un lugar desconocído como Tokio... Con otro idioma, otra comída, otras duchas, otra música, otros colores, otros templos, otros rituales, otros trenes, otros taxis, otras calles, otros médicos, otros edificios, otras armas, otros protíbulos, otros juegos, otros canales,... Perderse, implíca estar perdido uno mismo, en una ciudad extraña como Tokio.

Ésta pelicula me dice que cuando uno está perdido, ¡está perdido! En Tokio, en Malvinas, Filipinas... No importa. Siempre estará usted perdido, porque es usted el que está perdido, y no un lugar o una ciudad. Así están, Bob Harris (Bill Murray) y Charlotte (Scarlett Johansson).

Pero, viéndolo bien, no me parece tan malo estar perdido. Así uno sea una moviestar y tenga esposa e hijos. Así una haya ido a Yale y tenga dos años de casada con un fotógrafo que se torna desconocído.

Es necesario estar perdido porque... Obvio, ¿Quién puede hallar a un encontrado?

Y cuándo dos perdidos se encuentran, ¿Qué pasa?

Lo más sensato, sería ser Sofia Coppola y escribir y dirigir una pelicula llamada "Lost in translation". ja! demasiado ambisioso.

Ahora bien... Otro punto, (y éste sí que me genera más dudas y a mi modo de ver, es más complicado) Tiene que ver con la idea de "irse". No puedo dejar de hacer una intertextualidad entre la escena en que los personajes deben partir y una línea final que leí hace mucho tiempo, de una poesía del poeta venezolano Luis Alberto Crespo, que decía que: "irse es tu enfrente".

Después de ésto, ha sido difícil para mí, creer en las despedidas, en las partidas...
Bueno, en las partidas en que uno mira como alguien se va...
Yo creo, según ésto, que quien se va, no es en realidad el que se va sino el que se queda. Y que en definitiva, se queda y se va, tanto el que se va como el que se queda.

Es... Irse quedando, ¡que paradoja!

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