un día de estos, García Márquez
por estos días; tengo o padezco la ortodoncia. el alambrado en los dientes o "los brakets" que llaman. me gusta ese dolorcito que queda en los dientes después de cada revisión o sobretodo cuando el odontólogo-ortodoncista comienza a ajustar el alambre o pone los cauchitos que tienen el color a elección propia. a lo mejor, es una sensación similar a la de sylvia plath, la poeta, pero también la linda top model de Cambridge, cuando se usaba la anestesia poniendo gas a las muelas.
cuando me puse estos brakets, por primera vez en mi existencia, tuve ganas de arrancarme los dientes. pero poco a poco, fuí asimilando el dolor. la vida muchas veces es de adaptaciones, de ahí posiblemente, las prótesis y las improvisaciones. para mejorar o en este caso, por pura vanidad.
varia gente, ha dicho (eso significa; emitir concepto), que no necesitaba de esto. desconocen los consejos de la tradición familiar, específicamente de mi madre y la caidita en la fuente de la plaza en jardín, antioquia, esa negra e interminable noche de incisivos, sangre, risas, retenedores y repetitivas miradas en el espejo.
ya nada de esto me importa tanto. hoy conocí a mi nueva ortodoncista y me gustaron tres cosas de una mujer:
- "enjuta", palabra que aprendí del relato "un_dia_de_estos" de gabo márquez, nobel y demente senil colombiano
- hace bien su trabajo
- me dice: "mi rey"
tres cosas que me bastan para continuar y terminar con mi tratamiento
=)

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