“A la mujer del metro le dije: Mira, soy humana; me miró a los ojos y me creyó”.
S. Plath.
Mientras siguen siendo materia de arte,
continúan siendo materia de placer.
Pertenecerán, una vez más, se unirán
en materia de autodestrucción.
Entonces… Si la felicidad depende del acelerador
antes que la muerte nos separe, nos una
y renazca de nuevo el amor,
ya sea en un frágil y húmedo mausoleo.
Al despertar, conoceré un corazón...
El tuyo más exactamente,
y me quedaré ciego a toda duda
y jamás dejaré de quererte a ti
y a todo tu corazón.

2 comentarios:
Hola!!!
En primer lugar, espero que te encuentres muy bien y que te estè lendo de maravilla. Despuès de preguntarme què habrà pasado con mi blog, vine al tuyo y he de decirte que me gustò esta entrada. En verdad me pareciò bonito poema, me gusta el hecho de haberlo entendido la verdad y me da una especie de sensaciòn de orden que por algùn motivo me resulta tranquilizadora.
En fin, espero no estar tan perdida al menos en vacaciones. :)
Abs! Esto si que me sorprende! Aún me lees?
... Creo que una de las finalidades (si hay finalidades), de un buen escritor, consiste en alcanzar que sus lectores puedan asombrarse con ideas que han acariciado su propio pensamiento... Ese es el Arte, "expresarlo todo"... Por eso, no tengo claro si soy o no un buen escritor... Pero me basta con el hecho de que me entiendas.
Ojalá y nos encontrémos estas vacas.
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