El siguiente, es un escrito que tenía archivado por ahí, de Septiembre del año 2006. Creo que es la exageración de la historia de una película que casualmente ví empezada a altas horas de la noche en la t.v. Nunca supe el título de ésta... Sólo sé que aún la busco (con el afán del que ha perdido algo), en cualquier sala de cine o videoteca y no me canso, aunque en ocasiones llegue a pensar que es tan sólo un invento mío nada más. Pero tengo la certeza de que yace la promesa inmerecida en la bandeja de entrada de un correo eliminado.
Paul ha dejado a Charlotte.
Se ve que Charlotte hace tiempo fue hermosa
Pero el cáncer le ha robado ahora hasta el pelo.
Paul tiene la cara de su enfermedad a veces trata inútilmente de recorrer su cuerpo, de encontrar a esa chica de ojos grises de la cual no quedan sino vestigios...
Sabe que será casi imposible volver a verla tan siquiera reaparecer.
Sabe que el amor y la enfermedad a veces van de la mano, como dos amigos que se relevan y hasta a veces se suceden, lo dice la expresión de su cara cuando mira el indescriptible tatuaje que corre y recorre fácilmente a lo largo de su mano derecha desde el omóplato hasta su muñeca o viceversa.
Es verdad, todo ha cambiado... Y más ahora que se traga uno a uno los canales que pasa con inercia en la televisión… Ahora que piensa bien -si es que acaso puede pensarlo- y vive la vida según Virginia Woolf, con su frase "alguien debe morir para que los demás sigan viviendo. Es un contraste"…. Ahora que Charlotte está muriendo y el encontrará de nuevo la vida y la muerte en Nínon, su prima (la prima de Charlotte).
A Paul poco a poco le ha atraído Nínon, casi ni lo ha percibido. Le ha asimilado como a una droga médica aburrida y rutinaria. Quizás mucho más, cuando llega a altas horas de la noche, de la disco, con su vestido ajustado plateado con el sudor adherido, es cuando más le pasa. Porque Paul siempre permanece despierto como Ángel de la guarda.
Una y otra vez, Paul asiste de manera habitual al hospital, a casa de Charlotte, en un horario que coincida con el horario de visitas de Nínon.
Charlotte por su parte tiene la agudeza de la enfermedad, la susceptibilidad de un borracho, para saber que no todo es tan casual y que el daño pertenece a la creación inevitable.
Paul no puede negarlo, intensamente y no sabe como, pero de un momento a otro "Ama" con todo y esa palabra intensamente débil a Nínon, y ya no más a Charlotte, que lo intuye de antemano con el sexto sentido. El único que tienen y necesitan las mujeres para poder vaticinar lo nefasto.
Charlotte sabe que Él jamás "encontrará a una chica igual… Con ese pelo y esa piel". Sabe que ella se ha convertido en una cosa vieja, usada, ¡un simple estorbo para los dos! Ella y su enfermedad no saben nada de nada de libertad, pero saben que deben dejarlos cuanto antes, libres y atados como pedacitos de piña…
Por eso, horriblemente parece ceder y en la casa de reposo los odia intimamente a los dos, pero más a Paul.
Paul es el significado de su fracaso como mujer, como ser humano miserable, imposibilitado.
Pero eso no importa más aquí. Porque… Paul y Nínon pueden ser felices.
Charlotte ha muerto para su felicidad.
Datos personales
- SS
- Comenzaré diciendo que tengo nombre de niño, (o ultimamente de peluquería) quizás porque soy el menor de mi familia y papá me confesó a la final que optó por ese nombre gracias al Apóstol Santiago "EL Menor". La edad? No me importa, ya que me tomé muy enserio eso de que "el tiempo no pasa sino que somos nosotros los que pasamos en el tiempo" lo que quiere decir que sino hay tiempo, no hay años ni demás y... no hay edad. Me gusta leer, unas veces buenos libros otras no, me gusta escribir, unas veces bien, otras no tanto. En fín ... sólo tengo la certeza de que la escritura empezó en mi vida, primero por burla y segundo por un mero instinto. Aunque la verdad, hubiera preferido seguir con lo primero. No es que crea que haya errado mi destino, no, aún guardo las esperanzas de volverlo a hacer. No quiero seguir hablando porque, (como se darán cuenta) no se qué es pero siempre quiero acabar... Además estoy convencido de que las cosas hablan en realidad por uno mismo, y yo soy experto en dejar que eso pase para en ocasiones evitar decir algo.
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