Abril, que siempre se ha caracterizado para mí en un mes de productividad expontánea y manifiesta, se ha convertido éste año en un mes de productiva improductividad obligatoria... No he podido evadir media responsabilidad, (cosa extraña) ni escapar al ocio del que hablaba la revista "entendido; no como el No hacer sino como la importancia del ser sin hacer" ...
Como extraño esos años voluntariamente sabbathicos;
de dormir a deshoras, de cosas incorrectas a horas correctas,
de esperar sin la esperanza de la espera, de luchas e indecisiones completas,
sin casa sin nombre sin edad,
sin amor fijo para ultrajar.
Es verdad, fue una maravillosa manera de ser YO,
de vivir inconcientemente lo que algún día anhelaría desde tan lejos.
Ahora que estoy tan lejos...
No pierdo las esperanzas de hallarme, de vez en cuando por ahí, un poco más cerca.
Datos personales
- SS
- Comenzaré diciendo que tengo nombre de niño, (o ultimamente de peluquería) quizás porque soy el menor de mi familia y papá me confesó a la final que optó por ese nombre gracias al Apóstol Santiago "EL Menor". La edad? No me importa, ya que me tomé muy enserio eso de que "el tiempo no pasa sino que somos nosotros los que pasamos en el tiempo" lo que quiere decir que sino hay tiempo, no hay años ni demás y... no hay edad. Me gusta leer, unas veces buenos libros otras no, me gusta escribir, unas veces bien, otras no tanto. En fín ... sólo tengo la certeza de que la escritura empezó en mi vida, primero por burla y segundo por un mero instinto. Aunque la verdad, hubiera preferido seguir con lo primero. No es que crea que haya errado mi destino, no, aún guardo las esperanzas de volverlo a hacer. No quiero seguir hablando porque, (como se darán cuenta) no se qué es pero siempre quiero acabar... Además estoy convencido de que las cosas hablan en realidad por uno mismo, y yo soy experto en dejar que eso pase para en ocasiones evitar decir algo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario