No es novedoso para ninguno de nosostros como muchos artistas, escritores, músicos, pintores... Tuvieron que ceder a proposiciones que limitaban su Arte a un reinado, a un período, a una época, a una escuela, a un capricho... Quizás por el hecho de no morirse de hambre o simplemente prostituírse para poder, tal vez, llegar a ser alguien o ser sólo sí mismos.
Pongo ésto de manifiesto porque me veo apremiado por una situación similar pero que difiere en que lo hago "ad libitum", sin presiones u amenazas.
Me refiero a una historia que una persona decidió contarme para que ejercitára una vez más el "Arte de contar historias". Algo que yo llamo "una historia real de la vida ficticia". No me pregunten de quién se trata. Fue su única condición.
Para empezar... Comenzaría fórmulando una pregunta como: ¿Qué es el amor? Sé muy bien que es una pregunta, como muchas otras, de la cuál no disfruto preguntarme ni llegar siquiera a un tipo de respuesta o conclusión. Preferiría, de verás, dejárselo a alguien como a don Riso o a don Pablo, (pero no Escobár). Lo digo porque no es posible comenzar ésta historia sin preguntárselo o almenos, eso he creído hasta el momento.
¿Qué responder? Sería necesario nuevamente acudir a la metáfora y seguir cargando con el estigma de éste siglo y un bonito rótulo de neón en mi frente acuzándome de METAFÍSICO.
Sería más fácil, lo digo por experiencia propia, responder "¿Qué es la vida?" ya que reconocería los derechos de Autor de Perry y diría: "Un hálito de búfalo en Invierno".
Y me apasionaría vehementemente con el tema y... ¿Por qué no? Iría a Alaska y... Todo terminaría así.
Esta bien, dígamos que el Amor es otra historia de Amor como estas y no nos compliquémos más.
Hablemos primero de cómo llegué a conocer de "mi historia trágica" como la llama "ene".
Es curioso porque fue una especie de descubrimiento, pero que no se busca, parecído al hallazgo de un invento. Yo la miré a los ojos y le pregunté: ¿Nunca un hombre te ha hecho llegar a un orgásmo? me miró, esquivó su mirada, volvió a mirarme y efectivamente afirme: "Nunca un hombre te ha hecho llegar a un orgásmo". Y no sé porque sentí un poquito de tristeza.
"ene" es una chica de este mundo. Una chica apetecible a los ávidos deseos libidinosos que no pueden ocultar los ojos de los hombres. Una chica que sabe lo que tiene. Que ella lo define como un sello de la palabra "sexo" puesto por todo su cuerpo. "Ellos sólo me buscan para exo: sexo".
Su "historia trágica" se remonta a la edad de una niña de 9 años. Debería de surgir aquí otra pregunta como: ¿Qué es ser normal? Obviamente no me romperé la cabeza trantando de darles una respuesta. Sólo les diré que era tan normal para ella; amar a otras niñas, sentirlas muy cerca, acariciar su plenitud y creer que todo podía ser más que un simple juego.
"A veces,-decía ene-, creo que ellas aceptaban todo eso por un dulce o una tarea... Pero de "eme"; de "eme" sí me enamoré... Hasta nos pusímos dos sortijas y nos casamos y nos jurámos amor eterno. Hasta que hicímos la primera comunión y ella se confesó. Yo no lo hice. Pero todo termino ahí".
Poco a poco a lo largo de su vida "ene" tuvo que amoldarse a muchas cosas como; simular ser una niña buena, querer a los hombres, tener un novio,... entre otras cosas muy "normales".
Y fue entonces cuando en esos ires y venires, en esas superadas ambivalencias, en que conoció a alguien que sería la compensación de todos los amores frustrados, de todas las acusaciones de su mala conciencia y además; su único ORGÁSMO.
En resumidas cuentas lo que pasó fue esto:
"Intelectualmente, ella no es la persona que quiero. Pero me sentía cómoda y satisfecha con su cuerpo. No hay nada perfecto.
Fue una noche de tantas en la cual pasó todo lo que tiene que pasar, (para qué explicar) entre la soledad, dos mujeres y una cama. Todo iba bien.En serio. Hasta que pasó aquello. Tenía tanta rabia. Me quedé callada. No le dije nada. Lo único que quería era tener un cuchillo a la mano para matarla y picarla. Tuve miedo".
"¿Y después?" Le pregunté.
"No quise volver a saber nada de ella, le dije que podía ser peligroso y lo único que hice fue escribirle un mail que decía: "Sí alguna vez te encuentras en un lugar oscuro y lleno de sangre; no te preocupes!, estás en mí corazón". Yo la amo y ahora sólo siento la angustia de que no está conmigo".
Datos personales
- SS
- Comenzaré diciendo que tengo nombre de niño, (o ultimamente de peluquería) quizás porque soy el menor de mi familia y papá me confesó a la final que optó por ese nombre gracias al Apóstol Santiago "EL Menor". La edad? No me importa, ya que me tomé muy enserio eso de que "el tiempo no pasa sino que somos nosotros los que pasamos en el tiempo" lo que quiere decir que sino hay tiempo, no hay años ni demás y... no hay edad. Me gusta leer, unas veces buenos libros otras no, me gusta escribir, unas veces bien, otras no tanto. En fín ... sólo tengo la certeza de que la escritura empezó en mi vida, primero por burla y segundo por un mero instinto. Aunque la verdad, hubiera preferido seguir con lo primero. No es que crea que haya errado mi destino, no, aún guardo las esperanzas de volverlo a hacer. No quiero seguir hablando porque, (como se darán cuenta) no se qué es pero siempre quiero acabar... Además estoy convencido de que las cosas hablan en realidad por uno mismo, y yo soy experto en dejar que eso pase para en ocasiones evitar decir algo.
3 comentarios:
Los problemas y conflictos con identidad sexual son algo demasiado demoledores... si uno que es disque "normal" a veces se fastidia con tanta cosa, no me imagino a alguien a quien la sociedad, ademas de no aceptarlo pretende "normalizarlo" a punta de rejo. Muchos porblemas se mejorarian si no nos andubiesemos cobijando con la doble moral que nos caracteriza. Y el sexo... no me gustaria usarlo nunca como un escape, como una droga. Seria un poco aberrante que fuera no más que sexo, solo y triste.
Sí no tuviera tantas cosas por hacer; leería "Los anormales" de Foucault. Buen título, no?
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