Datos personales

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Comenzaré diciendo que tengo nombre de niño, (o ultimamente de peluquería) quizás porque soy el menor de mi familia y papá me confesó a la final que optó por ese nombre gracias al Apóstol Santiago "EL Menor". La edad? No me importa, ya que me tomé muy enserio eso de que "el tiempo no pasa sino que somos nosotros los que pasamos en el tiempo" lo que quiere decir que sino hay tiempo, no hay años ni demás y... no hay edad. Me gusta leer, unas veces buenos libros otras no, me gusta escribir, unas veces bien, otras no tanto. En fín ... sólo tengo la certeza de que la escritura empezó en mi vida, primero por burla y segundo por un mero instinto. Aunque la verdad, hubiera preferido seguir con lo primero. No es que crea que haya errado mi destino, no, aún guardo las esperanzas de volverlo a hacer. No quiero seguir hablando porque, (como se darán cuenta) no se qué es pero siempre quiero acabar... Además estoy convencido de que las cosas hablan en realidad por uno mismo, y yo soy experto en dejar que eso pase para en ocasiones evitar decir algo.

jueves, 15 de julio de 2010

:

A una Singer
MiViana


Cuando pregunté por ti
la voz que hay dentro de mí
respondió que eras "dócil"

No supe tu significado
me tocó ir al diccionario
y me dijo que eras: Mansa, obediente
y dúctil

Cuando llegué a ésta última palabra
pensé que poseías la sensación
de leer los "Buques suicidantes"
y te hundías en el océano oscuro de la noche

Pero miré y eras maleable
no como el cobre
sino como el más dúctil de los materiales
Oro: Metal precioso y amarillo

Tenías valor y color

"No todo lo que brilla es oro"

-me dije

"Ni todo lo que no es oro es malo"

Entonces comprendí quién eras:
Una estrella que brilla pero inalcanzable.











lunes, 28 de junio de 2010

Mi Sagrado Corazón

Tenía ocho años. Ocho años en los que uno no piensa que ir al médico, es pasar de ser un paciente sano a ser un paciente enfermo... Lugar en el cual el cuerpo no es sujeto sino objeto y de ahí que, como decía el maestro Hector Vélez Rendón, "el médico se enfrenta a la desnudez del cuerpo y no a la desnudez del alma como el abogado", así posean el mismo extraño objeto de estudio: El ser humano.

A los ocho años, ir para mí al médico, era tan simple como ir a jugar stop, a comprar chicles américanos, a montar en mi bici verde montaña y limón, a ponerme las pantuflas de Leonardo mi tortuga ninja preferída o ir a ver Aladino o El Rey León...
Ningún prejuicio o maleficio... Ir al médico consistía en "ir al médico".

A los ocho años, me llevó mi madre al médico... A los chequeos rutinarios que saben llevar las madres cuidadosas de sus hijos para que no haya nada fuera de control. Y Ahora que lo pienso detenídamente, ir al médico... Creo que también implícaba en ese entonces, introducirme a un laberinto, a una especie de mareo atento.
Mecánicamente me quitaba la camisa y esperaba a sentir las caricias de la mano fría inventada por el médico francés, René Théophile y que todos conocemos con el nombre de "Estetoscopio"...
Pero esta vez, el médico advertía algo extraño en su auscultamiento. Una marcha incorrecta en los latidos del instrumento esencial de las tablas de Anatomía, más exactamente: Mi corazón.
"Son soplos, al parecer, inocentes... Pero para mayor tranquilidad será mejor remitirlo al especialista" fue el dictámen, el asombro y a la vez el temor de mi madre.

¿Qué hacer ahora?

No habría por qué hacer un escándalo o discutir a lo matrimonio Mazzini y Ferraz de "La gallina degollada", pero si había por qué preocuparse y más cuando se tiene no una sola madre, sino dos madres que magnifíquen al paroxismo la cosa.

Por esos días de Junio. Vísperas de la cita con el Cardiólogo, en búsqueda de una salída o solución a la desesperación, coincidencialmente, estaba próxima la procesión del Sagrado Corazón de Jesús. Aquella que organizan los padres Jesuítas desde 1887 cada último domingo de Junio, en Medellín y que sale de la Iglesia de San Ignacio (vecina del Paraninfo de la Universidad de Antioquia) y culmina en la Basílica Metropolitana.
Teníamos que unirnos a la causa, todo por el corazón de Santiago.
Con fé recorrí esa mañana la ciudad, viéndo como en pocas veces deacuerdo, las caras piadosas de mi madre y mi abuela para que subieran a memoria sus sacrificios y plagarias y nada fuera más allá de lo normal.

A partir de esa misma noche, furtivamente antes de irme a la cama, la abuela me dió a beber unas gotícas de un frasco pequeño y café que guardaba en la nevera y que vertía en un vaso con agua, las cuales tenían un sabor dulce pero mucho más especial y mágico ya que venían a mí como medicina. Lo asimilé, algo así, como el frío jugo de naranja que le proporcionó mi bisabuelo Miguel Angel a mi padre para que perdiéra el miedo al asma.

Llegó la cita, y un hombre casi de setenta años, sentado al otro lado del escritorio, leía la historia clínica tranquilamente con el imponente aumento de sus gafas cuadradas. Terminó. Miró a mis angustiadas madres, después a mí y dijo: "No hay nada de qué preocuparse. Su corazón está en perfecto estado. No entiendo como mi colega pudo escuchar esos pequeños e inocentes soplos" se rió confiadamente y continuó: "...Puedes seguir tu vida normal, nadar, correr, jugar... Sin ningún problema..." me brindó su mano amorosa, firmó y se despidió.

Desde ese día hasta hoy... Vivo una vida normal, jum!... Tal cual como me dijo el médico y curiosamente por ésta época, recuerdo ésta historia. Más ahora que no se sí... ¿Coincidencia?,Procesión del Sagrado Corazón de Jesús y Marcha Orgullo Gay, salen a la par como ayer...jajaja... Mi querído Profesor Beethoven Zuleta con todo el respeto que usted se merece, hoy "Dios y el Diablo comparten el lugar de la imagen" y el escenario es Medellín, una ciudad mojigata.

Por eso yo mejor le doy Gracias a Dios, a la fe de mi madre y a las goticas de mi abuela que me curaron el Corazón.








martes, 18 de mayo de 2010

NO!

No como el escritor Colombiano Oscar Castro... No a que "Uno de estos días voy a morir sin tanta bulla"... Uno de estos días expresaré algo verdaderamente.

sábado, 24 de abril de 2010

Cosas de Angeles






























La verdad... Me quedo sin palabras cuando de hablar de Ángeles se trata y más ahora que recientemente he visto la pelicula "Wings of desire" (Vuelo sobre Berlín), del Director Alemán Wim Wenders. Podría decir como Hemingway de la Tauromaquia que ciertamente "es una poesía escrita en el aire" pero igual inútilmente seguiría quedándome sin palabras.

De todas formas, me gusta la visión que tiene Wenders de los Ángeles porque no son los mismos tiernos niños rosaditos cachetinflados semi-desnudos casi cupídos que siempre nos han pintado. No! Los Ángeles son más que eso. Son seres que contemplan la maravillosa obra de arte de Dios. Son dinámicos y nada estáticos. Y según lo que Wenders muestra, mantienen metídos en la biblioteca.

¿Por qué permanecerán tanto allí?

Sí que ésto me causa intriga y además me deja dudas sobre el cuestionamiento de la comunión existente entre las teorías creacionista y evolucionista. Entonces... Charles Darwin no estaba del todo equívocado... ¿Y qué? ¿Y si a Dios le plació en esperar? Entonces... "Llegará un momento en que los científicos y los teólogos se tengan que sentar a dialogar" como dice Carl Sagan?

En fín... Aún así y me parezca todo ésto complejo... Y crea que no veo luces sino sombras... Los Ángeles existen y más aún, cuando usan su voz...
Siento la mano de uno de ellos, puesta ahí, en mi frente, para leer claramente mi mente... Como Maná caído del Cielo... Para volver a sentir algo adentro.

jueves, 25 de febrero de 2010

Sin título

El siguiente, es un escrito que tenía archivado por ahí, de Septiembre del año 2006. Creo que es la exageración de la historia de una película que casualmente ví empezada a altas horas de la noche en la t.v. Nunca supe el título de ésta... Sólo sé que aún la busco (con el afán del que ha perdido algo), en cualquier sala de cine o videoteca y no me canso, aunque en ocasiones llegue a pensar que es tan sólo un invento mío nada más. Pero tengo la certeza de que yace la promesa inmerecida en la bandeja de entrada de un correo eliminado.




Paul ha dejado a Charlotte.


Se ve que Charlotte hace tiempo fue hermosa
Pero el cáncer le ha robado ahora hasta el pelo.
Paul tiene la cara de su enfermedad a veces trata inútilmente de recorrer su cuerpo, de encontrar a esa chica de ojos grises de la cual no quedan sino vestigios...
Sabe que será casi imposible volver a verla tan siquiera reaparecer.
Sabe que el amor y la enfermedad a veces van de la mano, como dos amigos que se relevan y hasta a veces se suceden, lo dice la expresión de su cara cuando mira el indescriptible tatuaje que corre y recorre fácilmente a lo largo de su mano derecha desde el omóplato hasta su muñeca o viceversa.



Es verdad, todo ha cambiado... Y más ahora que se traga uno a uno los canales que pasa con inercia en la televisión… Ahora que piensa bien -si es que acaso puede pensarlo- y vive la vida según Virginia Woolf, con su frase "alguien debe morir para que los demás sigan viviendo. Es un contraste"…. Ahora que Charlotte está muriendo y el encontrará de nuevo la vida y la muerte en Nínon, su prima (la prima de Charlotte).



A Paul poco a poco le ha atraído Nínon, casi ni lo ha percibido. Le ha asimilado como a una droga médica aburrida y rutinaria. Quizás mucho más, cuando llega a altas horas de la noche, de la disco, con su vestido ajustado plateado con el sudor adherido, es cuando más le pasa. Porque Paul siempre permanece despierto como Ángel de la guarda.



Una y otra vez, Paul asiste de manera habitual al hospital, a casa de Charlotte, en un horario que coincida con el horario de visitas de Nínon.
Charlotte por su parte tiene la agudeza de la enfermedad, la susceptibilidad de un borracho, para saber que no todo es tan casual y que el daño pertenece a la creación inevitable.
Paul no puede negarlo, intensamente y no sabe como, pero de un momento a otro "Ama" con todo y esa palabra intensamente débil a Nínon, y ya no más a Charlotte, que lo intuye de antemano con el sexto sentido. El único que tienen y necesitan las mujeres para poder vaticinar lo nefasto.


Charlotte sabe que Él jamás "encontrará a una chica igual… Con ese pelo y esa piel". Sabe que ella se ha convertido en una cosa vieja, usada, ¡un simple estorbo para los dos! Ella y su enfermedad no saben nada de nada de libertad, pero saben que deben dejarlos cuanto antes, libres y atados como pedacitos de piña…
Por eso, horriblemente parece ceder y en la casa de reposo los odia intimamente a los dos, pero más a Paul.



Paul es el significado de su fracaso como mujer, como ser humano miserable, imposibilitado.
Pero eso no importa más aquí. Porque… Paul y Nínon pueden ser felices.



Charlotte ha muerto para su felicidad.

martes, 2 de febrero de 2010

Nostos

"A mí no me gusta hablar de los amigos muertos
de los amigos idos"

El Atravesado, Andrés Caicedo




"A mí no me gusta hablar de los amigos muertos, de los amigos idos" pero qué si es lo único que tengo, lo único que me queda. Porque mis amigos murieron, porque unos se fueron y otros enloquecieron. "Destinitos fatales"que parecía un sueño, hoy es cierto, más aún cuando uno ve que se esta quedando solo como el Conde desdibujando los colmillos sedientos pero mucho más para ahuyentar, para no chupar sangre como veneno.

Si Aperezve... Que más puedo decir... Que hoy escribo como el título de Ocas, "Para no morir en una ciudad estigmatizada, amada"... Porque la cosa va más allá de una simple rimadera. Te escribo mientras escucho "
A night like this" y te recuerdo saliendo de la oscuridad con un
traba-joso cigarro encendido que te descubre la cara. Qué días aquellos! Días en los que la práctica era "vivir el avance y la reversa" para no morir en los días futuros. En éstos días en los que he aprendido la maldad de decir que "todo tiempo pasado fue mejor" para poder vivir tranquilamente el eterno presente de mis días. Porque... Soldado relegado? Nisiquiera quiero tomarme el atrevimiento de averiguar el significado de la palabra.

Si ellos si. Yo no. Y más ahora que me querés contar todas las cosas con tus lágrimas escondidas detrás de los lentes oscuros y de un sólo tajo, ¿Qué la vida es dura? Carajo! Claro que si! Pero no puede ser más dura que yo y no debe importarme que esté buscando culpables con quien ensañarse. Entonces... Para qué los vestigios que se quedan gravados duramente con el tiempo? o ufanarse de haberle mirado la cara a la muerte y de frente? Sólo para ser uno más en el cuadro de las estadísticas negativas?

El Lunes Aperezve, te ví como la niña que me encontró a las afueras de la Iglesia de San José, la muy angustiada que me dijo:
"lindo, me das una moneda?". La misma que me lleva a pensar ¿Dónde estarán mis amigos? ¿Los perdidos, los desaparecídos? La que me hace escribir y aguantarme las ganas de gritar en ésta ciudad.















lunes, 21 de diciembre de 2009

adieu, Valen, adieu





















No es como comparar porque "comparar" es una idea vaga, ilegible de lo que se quiere expresar, de la realidad, de lo que parece imposible nombrar. Dígamos que es una llamada casi a las seis de la tarde. No en la alborada, porque en la alborada, uno mira el cielo y quiere como desprendérsele el alma. Cinco minutos antes de la seis de la mañana. Así es, una insistente llamada. Porque llamar después de tres veces y no encontrar a nadie, es una insistente llamada. Una precipitación del destino y además, una imaginación buscada. Así es, así te imagino. Caminando por el camino infalible, agitada... No es un día de otoño o invierno, es un día entre otoño e invierno, una de tantas confusiones, de tantos camaleones. Por eso sé que no es Alaska. Por eso te digo que debe ser un lugar llamado "Alaska". Por eso te pido que me esperes, que es un día de vacaciones eterno. Hace frío, no es así?

¿Quién eres? ¿Qué se de tí?
¿Unos ojos y un libro de "Rayuela" que perdí?
¿Una entrada en un blog que dice "Valentina acaba de morir"?

Son pocas las palabras que me quedan para describir... Porque describir es como la sensación indescriptible que siento cuando leo tu descripción de las palomas de San Ignacio. Y la descripción que me queda de tu historia con Juan Sebastián. Nombre con el que gozaría hoy después de Samuel y Santiago.

Y en últimas... Para qué la preocupación de ¿Quién eres? Si sé lo que eres.

Cielo azul oscuro, labios rojos carmín, Amarilla de "Opio en las nubes", paipa boyacá, "otraparte", municipio de Envigado, comunicación social-periodismo, upb, la hermana mayor, hija del amor, TRES abrazos, UN beso en la frente, UN mordisco en el hombro, DOS tazas de café, SIETE flores amarillas, DOS pestañeos verdes, CINCO caramelos, DOS besos, TRES deseos, OCHO caprichos, 123larayuela456.blogspot.com, "=D sonrisas, me gustó este texto *felicidad*", a manera de prólogo, prensa escuela, Amelie, Jazmín, una conocída por conocer, la novia de Carlos... En fín... Tantas cosas Valen... Y sea lo que que seas, no se por qué, sé que te extrañaré.

adieu, Valen, adieu...